“Posesión demencial” fue protagonizada, dirigida y producida por Bruce Campbell… por lo que ya sabéis que nos vamos a encontrar.
Esta película no solo ha sido un homenaje a la filmografía de Bruce Campbell, también lo ha sido para el género de serie b, un género que hizo crecer a este gran actor que dio vida a uno de los personajes más memorables del cine de terror.
A primera vista podrías pensar que estamos ante una película del montón, pero para el verdadero fan es algo grande.
La historia no para de hacer guiños a lo que fue la carrera de Bruce Campbell antes de aquella época, reflejando a un actor con aires de grandeza en un mundo de bajo presupuesto.
Asimismo, vemos como un chico termina “contactándolo” para que le ayude a liberar a su pueblo de una maldición.
Durante toda la película, vemos a un Bruce con una actitud que podríamos ver en cualquier otra película, ya sea en Evil Dead o en Maniac Cop. Por lo que no creo que tuviese que actuar mucho en esta película para que nos creyéramos su personaje.
Aunque debo reconocer que si no te gusta su cine y, aún menos, el cine de bajo presupuesto, no lo disfrutarás. Pues como ocurre en gran parte de su filmografía, tendremos unos efectos cutres que resaltan en cualquier escena que hagan acto de presencia y la historia no es la más fluida del mundo, pero aún así, es disfrutable la mires por donde la mires.
Además, nos encontraremos con caras totalmente desconocidas para el espectador promedio, a excepción de una cara, ya que Ted Raimi, hermano menos de Sam Raimi, hará acto de presencia, el cual interpretará a una persona bastante “pintoresca” dentro del mundo del cine.
Y como era de esperar, ya que nos ofrecieron los efectos cutres desde la primera escena, el enemigo no podría ser menos. Es más, podríamos ignorarlo completamente, ya que, aquí lo importante es Campbell.
Dicho eso, llegaremos al momento del climax, donde la película cerrará de la forma más brillante posible la historia. Pues, aunque no sea escrito por Bruce Campbell, todo el guion que presenciamos hasta ese maravilloso final tiene una personalidad propia.
No podría explicar ese cierre de historia con palabras, pero podría hacer la comparación con el final del anime de Bobobo, que consigue mantener esa personalidad que vimos durante toda la serie.
Es un producto para los fans de la filmografía de Bruce Campbell.