Félix Viscarret (Patria, Galgos) adapta la novela homónima de Arturo Pérez-Reverte, trasladando a la pantalla un misterio clásico de habitación cerrada, con claras referencias a Agatha Christie, Conan Doyle y al cine de suspense de los años cincuenta.
La historia reúne a diez personas aisladas en un hotel de Mallorca, donde quedan aisladas, y donde, como es de esperar, un asesinato convierte a todos en sospechosos, jugando abiertamente con el género.
La verdad es que empieza muy bien, con ese estilo de "Diez negritos", de personajes encerrados, asesinatos misteriosos y pistas que obligan a intentar descubrir quién es el culpable. El problema llega después: a medida que avanza la investigación, la resolución se alarga demasiado y el ritmo se resiente. Le falta algo de personalidad y química; no acaba de ser dramática, y tampoco tiene nada de comedia.
En cambio, en el reparto, ninguna queja. José Coronado encaja perfectamente como Basil; también destacan Maribel Verdú, María Valverde y Martiño Rivas. Eso sí, los diálogos no acaban de ser naturales.
Donde la serie sí destaca es en su producción y ambientación. La recreación de finales de los años cincuenta, el vestuario, el hotel, los exteriores de Mallorca y la estética inspirada en el cine clásico están muy cuidados.
"El problema final" es una miniserie entretenida, pero que no acaba de dar todo su potencial. La recomendaría solo para los fans de las series detectivescas como yo.
Me ha encantado. Es la serie perfecta para acabar el día: corta y reconfortante. Me gusta ese humor cotidiano y las personalidades de Sasaki y Yamada; el carácter divertido de ella y la inocencia de él crean conversaciones muy divertidas. Su ritmo pausado y esa sensación de acompañar a los personajes en pequeños momentos del día a día consiguen darle un toque personal y propio. Además, se agradece mucho que sea un romance adulto y tranquilo, alejado de los tópicos habituales de los animes de instituto.
Una pena que sea tan corta, porque me supo a poco. Ojalá se animen a continuarla, porque esta es de esas series que apetece seguir viendo sin ninguna prisa. Deseando ver qué es lo próximo de su creador, Jinushi.