Como gran fan de The Office, no tenía muchas expectativas, sobre todo después de ver otras adaptaciones como la alemana. Sin embargo, La Oficina me ha sorprendido positivamente. Creo que la serie funciona precisamente porque no intenta copiar la fórmula de éxito de la versión estadounidense. Aunque se pueden reconocer ciertos paralelismos (como el personaje de Guillermo, que recuerda a Jim o el papel de Mondragón con Toby), la serie logra encontrar su propia identidad. En mi opinión, uno de sus mayores aciertos es centrarse en la cultura de oficina mexicana, lo que le aporta autenticidad y la hace mucho más cercana y creíble para el espectador