Christopher Nolan confirma que atraviesa el mejor momento de su carrera. La Odisea es una demostración del dominio narrativo y visual de un director capaz de convertir un relato épico en una experiencia absorbente.
Pese a su extenso metraje, la película nunca pierde el ritmo. Nolan mantiene una intensidad constante que hace que el tiempo pase volando, aunque esa misma decisión juega en contra del desarrollo de algunos personajes secundarios, que habrían agradecido algo más de profundidad.
Más allá de ese pequeño reparo, el resultado es sobresaliente. La puesta en escena es impecable, el ritmo es frenético y el reparto ofrece interpretaciones muy sólidas. Todo ello queda acompañado por una calidad visual deslumbrante que confirma a Nolan en su absoluto prime creativo.
La Odisea se postula desde ya como una de las grandes aspirantes de la próxima temporada de premios, con una dirección y un apartado técnico que bien merecen estar entre los nominados a los próximos Premios Óscar.
Sin ninguna duda, una película que se ha merecido todo lo que está recaudando y nominación a varios premios por parte de la academia.
Una actuación de jaafar Jackson impecable, con una puesta en escena, coreografías, vestuarios y recreación al milímetro y un colman domingo que también está sublime.
A mí me gustó mucho la de Freddy Mercury, pero está sin duda está a la par de ella.