Nos encontramos ante una adaptación brillante de la obra de Juan Mayorga. Mantiene la esencia del original, pero la traslada al contexto coreano con una ambientación impecable y un suspense psicológico que atrapa de principio a fin. Choi Min-sik está sobresaliente. Además, logra diferenciarse de la conocida adaptación francesa En la casa de François Ozon, ofreciendo una mirada propia y más desarrollada sobre la relación obsesiva entre profesor y alumno, tan inquietante como adictiva. Una de las mejores adaptaciones teatrales llevadas a la pantalla.
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Nos encontramos ante una adaptación brillante de la obra de Juan Mayorga. Mantiene la esencia del original, pero la traslada al contexto coreano con una ambientación impecable y un suspense psicológico que atrapa de principio a fin. Choi Min-sik está sobresaliente. Además, logra diferenciarse de la conocida adaptación francesa En la casa de François Ozon, ofreciendo una mirada propia y más desarrollada sobre la relación obsesiva entre profesor y alumno, tan inquietante como adictiva. Una de las mejores adaptaciones teatrales llevadas a la pantalla.