Un retrato sencillo y muy humano de la dignidad de la clase trabajadora, donde Ken Loach convierte una historia mínima —un padre intentando comprar el vestido de comunión de su hija— en un pequeño drama social lleno de verdad.
votos
Un retrato sencillo y muy humano de la dignidad de la clase trabajadora, donde Ken Loach convierte una historia mínima —un padre intentando comprar el vestido de comunión de su hija— en un pequeño drama social lleno de verdad.