Burning es una de esas películas que parecen sencillas en su superficie, pero que esconden un universo inquietante y enigmático bajo cada gesto, silencio y mirada. Adaptada de un cuento de Haruki Murakami, Lee Chang-dong construye un filme ambiguo, abierto a múltiples interpretaciones, que oscila entre el drama romántico, el thriller psicológico y la fábula social. La película es una experiencia cinematográfica que se queda rondando en la mente mucho después de los créditos finales. Una obra que invita a ser vista más de una vez, porque cada revisión abre nuevas capas de significado. En resumen PELICULÓN.
votos
Burning es una de esas películas que parecen sencillas en su superficie, pero que esconden un universo inquietante y enigmático bajo cada gesto, silencio y mirada. Adaptada de un cuento de Haruki Murakami, Lee Chang-dong construye un filme ambiguo, abierto a múltiples interpretaciones, que oscila entre el drama romántico, el thriller psicológico y la fábula social. La película es una experiencia cinematográfica que se queda rondando en la mente mucho después de los créditos finales. Una obra que invita a ser vista más de una vez, porque cada revisión abre nuevas capas de significado. En resumen PELICULÓN.