Una película muy tierna en la que Brendan Fraser vuelve a demostrar sus capacidades y nos emociona con su puesta en escena. Gran historia.
No pensé que me iba a gustar tanto. Es una película curiosa, entretenida y que incluso te hace reflexionar acerca del valor del tiempo y la libertad. Es también una mezcla intensa de sentimientos, amor y mentiras. Pero sin lugar a dudas, me quedo con los guiños a Spiderman teniendo en pantalla a Kirsten Dunst.