¡Gran experiencia cinematográfica! Lo mejor es verla sin prejuicios, dejándose llevar por la propuesta de Nolan, aún sabiendo que algunas decisiones pueden chirriar a los puristas literarios. Pero, si el propio Homero transformó una época ya lejana para él en un territorio a medio camino entre la historia, el mito y la leyenda, tampoco podemos pedirle milagros al efectista Nolan en su moderna adaptación.
La película destaca especialmente por su puesta en escena y su fotografía, espectaculares y capaces de transmitir una dimensión épica y casi mítica. La recreación del mundo homérico tiene una fuerza visual enorme y demuestra que Nolan sabe convertir una historia milenaria en un gran espectáculo cinematográfico sin perder del todo su esencia. Las interpretaciones son notables, aunque quizá no todas tienen el mismo peso, y el montaje y desarrollo, aun siendo sólidos, combinan secuencias grandiosas con otras más soporíferas.
En conjunto, una adaptación ambiciosa, espectacular y, sobre todo, muy cinematográfica. No pretende ser una ilustración arqueológica de La Odisea, sino una reinterpretación de un relato que ya nació mezclando memoria histórica, tradición oral, fantasía y mito.
Puesta en escena y fotografía: 8,5. Interpretaciones: 7. Montaje y desarrollo: 7.
No es tan mala como la ponen y para verla en duermevela cumple. Y el giro homenaje hacia el gran L____ ! con toques climáticos chulo.