La primera es una película muy sólida de principio a fin. La actuación es genial, al igual que la banda sonora y el guión.
Está segunda parte es innecesaria y un absoluto error. El tema paranormal en la primera era algo secundario, que te planteabas hasta que punto no podría ser una ida de olla del protagonista, hasta que llegabas al final y se aclaraba todo, dejando un buen sabor de boca. Y de nuevo volvemos a esta segunda parte donde lo paranormal roza lo cómico. Junto con el CGI pocho y esa violencia innecesaria que solo busca que el público mainstream diga "Que guapa la película, tiene mucho gore, es que destripan a un chaval y todo".
La banda sonora es muy buena eso sí.
No sé qué más decir, la verdad. Este es un ejemplo de como estirar un chicle es un error. No entiendo cómo el mismo director ha dirigido ambas películas si son diametralmente opuestas en calidad.