De las mejores películas del Studio Ghibli. El mensaje, los protagonistas, el amor, la animación... Todo me ha parecido una joya muy cuidada. Le debemos mucho a Hayao. Su influencia en esta película es notable y se nota que ha puesto mucho amor. Es increíble como relaciona, mediante metáforas, aspectos tan profundos y crudos de la vida y de la historia para hacer reflexionar al espectador. Muy recomendable.